Monday, August 27, 2012

Desde hace unos años he trabajado como intérprete de niños que sufren del Síndrome de Prader-Willi. (http://es.wikipedia.org/wiki/S%C3%ADndrome_de_Prader-Willi). Dos de las características del síndrome que más me han impactado son la constante necesidad de atención seguida por períodos en los que se aislan totalmente del mundo y los cambios de humor.

Lo siguiente lo escribí después de haber estado 10 horas seguidas con uno de los niños.

Necesitado de abrazos y de besos
te acercas sonriente
con la mirada perdida
la boca abierta
y esa mueca peremne de ansiedad.
Cuántas veces te habrán negado un beso
Cuántas veces la burla te ha seguido por el pasillo
pero tu sigues sonriente
preguntando sin parar
¿Y tú vienes mañana?
¿Y mi mamá viene mañana? 
Una y otra vez
Una y otra vez.
De pronto explotas en una rabieta
te llamaron mentiroso
ya no te duele la indiferencia
te duele la duda.
Te devuelves a tu mundo solitario
donde todo está medido
donde todo está programado
hasta los abrazos y los besos.
Me miras y me pides que te abrace,
y yo no me resisto.